lunes, 19 de enero de 2009

Pico Gildar:


Punto de Partida Parking del Puerto de Pandetrave 00:00:00 11:15h Punto mas alto Pico Gildar Punto de Llegada Parking puerto Pandetrave 6:47:36 /
Tiempo invertido 6:47:36
Ascenso 867m 06m/m
Punto mas alto 2.157m
Punto mas bajo 1.385m


La crónica

Madrugon patético!!!!, despertamos a eso de las 8:36h. Noche fría, no solo en el exterior, -7,5º C sino también en el interior del refugio, 3º C. Todos en menor o mayor medida caso de Ferreras, pasamos algo de frío. Pero a pesar de ello, no nos levantamos a buena hora y eso se repercutió en nuestra puesta en marcha.















La mañana era fantástica. Muy fría en los valles, donde se recogían temperatura de hasta –10º C y por el contrario en lo alto de puerto de Pandetrave, inicio de nuestra ruta, la temperatura era de 4º C.










A eso de las 11:15h y con esta frase de Alberto Ferreras, daba comienzo la jornada de montaña. Esta frase, era dura y plasmaba la realidad de la situación que habíamos creado - “ menudos putos domingueros que somos”, aquí dimos comienzo a la ruta.











Por cuestión de la enorme cantidad de nieve, la ruta la tuvimos que dar comienzo, en lo alto de puerto, en el mismo mirador, desciendo por la pista que asciende a el y a dos kilómetros de este punto y tras cruzar el rió Cares, tomamos el inicio de la ruta.












La ruta fue serpenteando por el interior de un bosque de hallas cubiertas de nieve en sus ramas. Tendida pendiente que nos permitía disfrutar de lo que íbamos viendo a nuestro alrededor.
Al ir ganando altura, el bosque dio paso a laderas libres de cualquier tipo de obstáculo que nos dificultara nuestro avance. Ante nosotros fueron apareciendo, multitud de laderas blancas, cautivadoras para el descenso.



Según fuimos avanzando, fuimos observando pequeñas aludes en la cara sur de las laderas, pero no revestían ningún peligro, aunque resultaba inquietante ver aquella enormes bolas de nieve que se habían formado solas. Bolas que alcanzaban 1m 70 cm de diámetro.


Por fin vamos llegando al ultimo tramo. Un ultimo esfuerzo a una empinada pala de unos 40 grados con nieve dura. En algunas partes, costra. En otras dureza. Francis, para este ultimo tramo utilizo los crampones, el resto subimos a pelo. Yo, sufrí mucho. El problema con mis bronquios y el catarro, hacían que me asfixiase y tuve que llegar gateando a la cima, con mis tablas a la chepa.
Risa, en la cima. Patricia me obsequiaba con el premio de hielo al que mas sufrió y también al mas melón.


El descenso en esquís no fue del todo muy satisfactorio. La nieve dura, acojonaba ya había que hacer los giros con sumo tiento, y sin realizar grandes consecuciones de giro. Francis intentaba bajar con confianza, pero su rodilla le jugaba malas pasadas y antes de llegar al bosque se había quitado las tablas.

Por otra vía, Patricia, Gonzalo y Ferreras, realizaron el descenso. Al comienzo del bosque nos reunimos los dos grupos y comenzamos a bajar juntos.
La nieve tan blanda, provocaba en cada pisada de Francis y mía, que nos hundiésemos hasta la rodilla. Nuestro paso era lento, duro y muy cansado. El grupo de raqueteros, se desquiciaba con nosotros por nuestra lentitud y ver que la luz ya empezaba a escasear, y como no, una vez mas la noche se nos echo encima.

Los raqueteros fueron a su ritmo hacia los coche, por otro lado y mas lentos, Fran y Yo, que tuvimos que volver a poner la focas y ponernos los frontales, para avanzar con la noche ya echada por la pista que transcurría en el bosque.

A eso de las 19h, llegábamos los dos rezagados al coche y con una gran jornada, a pesar de yo encontrarme escojonadete y helado de frío.
Un gran mañana de montaña y afortunados por el tiempo que nos hizo.

martes, 6 de enero de 2009

CANFRANC- PUENTE DE LA CONSTITUCION

Introducción:

Como en todas las escapadas que realizo, siempre hay un momento en donde se forma la idea. En esta ocasión nace durante las vacaciones de octubre, muy atrás en el tiempo de la fecha de disfrute, y es que no podía ser de otra forma, los puentes de varios días y con gran afluencia de gente, hay que programar las cosas con mucha antelación.
Los aventureros para esta ocasión fueron Sandra, Fernando, Francis, Alberto F., Patricia, Gonzalo y Víctor.



Viernes 5 de diciembre:


Ibón del Ip

Punto de Partida

Parking de Canfranc

00:00:00 12:30h

Punto mas alto

Refugio del Ip.

Sin datos.

Punto de Llegada

Parking de Canfranc

6:05:00 /

Tiempo invertido

6:05:00

Ascenso

1.040m

09m/m

Descenso

1.040m

11m/m

Punto mas alto

2.057m

Punto mas bajo

1.050m




Para este día teníamos en mente viajar hasta Burgos, para así, avanzar camino y no tener que madrugar tanto.
Dormimos en la casa de Sergio y Edu. Que muy amablemente nos hicieron un sitio en sus casas.
Salimos con bastante retraso de Valladolid, y es que el horario previsto para ir recogiendo todos los componentes de la excursión, se altero por cuestiones laborales de Patricia. Así que a eso de las 22:00h por fin salíamos de Valladolid, con destino Burgos, a no!!!! aun había que repostar. Sin duda un despropósito organizativo, nada preparado, y eso que habíamos concretado todo, pero no hay manera. Aun así, no había prisa y esta circunstancias eran irrelevantes.
A eso de las 23:15h llegábamos sin dificultad a la Kely de Sergio, en donde volvimos a cenar
nuevamente

.

Entre parrafada y parrafada, rosca con jamón y vinito tinto peleón, nos dieron la 1:00h. Una hora muy tardía, a pesar de tener en la mente el gran madrugón que teníamos al día siguiente. El reloj sonaría bien prontito, las 5:00h, tan solo 4h de sueño y muchos kilómetros por delante para llegar a nuestro destino.

Sábado 6 de diciembre:





Pico los Moínes

Punto de Partida

Parking de Astun

00:00:00 10:30h

Punto mas alto

Pico Moines

02:17:38h

Punto de Llegada

Parking de Astún

3:55:56 / 4:30:00

Tiempo invertido

3:55:56

Ascenso

632m

09m/m

Descenso

712m

19m/m Skis

Punto mas alto

2.355m

Punto mas bajo

1.705m




5:00h, sonaba el despertador y nos levantamos con bastante celeridad..No me podía creer que nadie se retrasara. En las caras se notaba que había ganas de monte y de un buen fin de semana.
Salir de Burgos si se conoce el camino, es fácil y si no se tiene ni idea es una verdadera putada. Sin saber la dirección que tomar, optamos por recorrer hacia atrás el camino de llegada a Burgos. 12 Km. en dirección contraria a nuestro destino, para así encontrar el rumbo correcto.
Aunque sea pesado y pestoso contar el viaje hasta Canfrac merece se mención.
Parecía que todo iba bien comiendo los kilómetros hacia nuestro destino y no era así. La falta de comunicación entre los que íbamos nos hizo aparecer en Tudela de Navarra, lejos del camino por el que queríamos ir. Asi que nos toco buscar una ruta alternativa desde ese punto.
Tras preguntar en el bar de la gasolinera de Tudela de Navarra, y yo tomar un rápido café imbebible, tomamos dirección Riclos, una de las dos únicas direcciones que nos llevarían a Canfrac.


Si ya íbamos con mas de 30´ de retraso, mi cabeza lo termino de arreglar. Un extraordinario mareo, nos hizo para otros 30 o 40´ mas.
Tome el aire, el apretón me llego de forma brutal, y a depositar entre maleza.
Mientras, mis compañeros de viaje aprovecharon para cambiarse de ropa y yo, poco a poco iba recuperándome del mal que había en mi interior.
A las 11:30h de la mañana y tras 6h de viaje, por fin llegábamos a nuestro destino. Allí teníamos a todos, mi Pekis, Francis, Ferreras y Fernando. Todos esperando nuestra llegada con impaciencia, para así dar comienzo a la ruta.

ASCENSIÓN AL IBON D´IP.

Por fín y a eso de las 12:00h comenzamos nuestra ruta, con un ultimo contratiempo. La raquetas de Fernando y Francis no valían, estaban preparadas para otros pesos, así que toco hacer un intercambio de raquetas.

Nuestra pateada daba comienzo desde el mismo pueblo de Cafranc, atravesando el puente romano sobre el río Aragón. Desde ese punto cogimos la senda del barranco del Ip, que nos iría llevando, en una exigente subida, hasta el refugio d´Ip de unos 2.000m. El paseo había sido fantástico. La ruta mezclaba paisaje boscoso en sus inicios y luego tras ganar altura, nos mostraba el aspecto frió y basto de la alta montaña. Desde nuestra posición se podía ver a nuestra margen izquierda el Cantal de la Molita y Os Campanils con sus 2.769m. Oculto bajo una niebla amenazante de ir bajando, se encontraba La Peña Collarada, de 2.883m, punto mas alto de esta zona.
Las horas de luz no daban para mas y a eso de las 16:00h y sin haber conseguido llegar al ibon d´Ip, decidimos darnos la vuelta.
Las fuerzas en algunos estaban justitas. Y es que la subida se había realizado a un fuerte ritmo y sin ninguna parada para comer y el desayuno quedaba ya muy lejano. Uno de los que sufrió las consecuencias del tío del mazo, fue Alberto Ferreras, que con leve pajaron, nos invito a comer algo en una pequeña cabaña que teníamos de paso.

Tras este rápido tente en pie, proseguimos nuestro regreso, con una luz cada vez mas escasa, la cual nos abandono definitivamente media hora después, teniendo que echar mano de nuestro frontales, para continuar por la senda del Barranco d´Ip.
A las 18:45h llegábamos a Canfranc. La jornada había sido larga y muy bonita. Con todos los ingrediente de una gran marcha.

Domingo 7 de diciembre.

En el albergue, los horarios del desayuno, condiciono nuestra puesta en marcha.
Las 8 de la mañana, resulta una hora bastante tardía para comenzar una jornada de montaña, pero no había otra.
Para esta jornada, la ruta era ascender al pico los Musales saliendo desde el parking de Astún.
Como bien sabíamos y así sucedió, el parking de Astun era un hervidero de coches y gente. Primer puente en la temporada de esquí 2009, buena calidad de nieve y sol, ingredientes para que todo estuviese hasta las patas.






A nosotros nos afecto solo cuando dejamos el coche y en una pequeña medida, ya que a pesar de no haber madrugado mucho, llegamos a buena hora.
El inicio de la ruta tenia su salida desde la misma estación de esquí. El trayecto estaba marcado por la huella dejada por otros esquiadores y nosotros solo tuvimos que ir la siguiendo.
La primera gran pendiente la encontramos a unos 40´ de iniciar la marcha, la cual nos dejaría ya en la cota 2.100m junto a un pequeño deposito de agua. Desde esta cota de nivel, nos fuimos acercando al Ibon de Escalar, el cual le bordeamos por su margen derecha y estaba totalmente congelado y cubierto por un gran manto de nieve, para así llegar hasta la col de los Moines, donde las vistas hacia el Midi d´Osso son espectaculares. Pero esta fantástica panorámica, no duro mucho. La niebla nos oculto toda posibilidad de ver algo mas que blancura en todas las direcciones posibles. Esta a su vez bajo la temperatura, trayéndonos otra mas de las caras de la montaña. Con esta escasa visibilidad, continuamos nuestra marcha hasta llegar a los Musales I, en donde dejaríamos unos las tablas y otros las raquetas para ascender por una escarpada pendiente, hasta el objetivo final del día. Trepada divertida, con un par de tramos llenos de adrenalina a los dos lados. Allí llegamos todos, salvo Sandra, la cual decidió quedarse abajo y retratar nuestra trepadilla.
La bajada, no tuvo mucha historia. Descenso lento con unas cuantas paraditas. Nieve estupenda en las cotas de mas altura, donde la nieve polvo se encontraba en un estado excelente pero esta según descendimos de la cota 2.000m se fue convirtiendo en mas pesada, provocada por la subida de temperaturas.
Francis y yo viendo que aun nos quedaba tiempo y alguna fuerza “mas a el que a mi” nos animamos a realizar otra pequeña ascensión. Sin cortarse un pelo, Francis tiro a muerte y me fue sacando los ojos, Yo fui incapaz de seguirle, me tocaba pararme continuamente y por fin la hora nos hizo regresar, que gran alivio para mi. Abajo, en el parking ya solo nos esperaban Ferreras y Fernando. El resto había marchado, ya que Víctor se había quedado frió.

Un gran día de montaña. Con inmejorables paisajes y compañía. Pero aun nos quedaba una gran tertulia en la cena. Un gran momento con el postre que había preparado. Arroz con leche a lo Mena y un sabroso pastel a lo Sandra Corbacho. Me halagó un monto que les gustara. Y el chupitin en el bar de moda, el único del pueblo. Pacharan, cerveza, Cerveza con limón o Crema de Whisky todo sentaba bien rodeado de tan agradable compañía.

Lunes 8 de diciembre



Ibón de Estanes

Punto de Partida

Parking de .........

00:00:00 10:15h

Punto mas alto

Ibón de Estanes

02:13:42h

Punto de Llegada

Parking de ..........

3:37:01 /

Tiempo invertido

3:37:01

Ascenso

561m

09m/m

Descenso

545m

11m/m

Punto mas alto

1.810m

Punto mas bajo

1.282m




Era nuestro ultimo día por estas bonitas montañas. La mente sin querer te hace pensar en la vuelta a casa, pero aun teníamos montaña de por medio.
Para esta jornada teníamos en mente ascender hasta el ibon de Estanes, desde la el parking de Escauret .En un principio, se pensó que esta ruta no seria muy viable para ski de travesía ni raquetas, por ir atravesando un bosque. Asemejábamos la idea, a lo que nos ocurrió en el Ibón d´Ip, pero....no fue así. La senda era amplia y con una pendiente tendida, muy cómoda y elegante. Entre un bonito bosque cargado de nieve, en sus ramas y por todas sus laderas. La pendiente se superaba sin mayor dificultad, sin darte apenas esfuerzo. Embelesado con el paisaje y con los momentos de estos días. Y es que cuando finalizásemos la ruta, nuestra estancia en pirineos habría terminado.




A mitad de la ruta, y tras contemplar el majestuoso Aspe y la estación de Candanchu, rodeada de las moles cubiertas de nieve, la marcha se reanudo con un pique divertido. Y es que no hay que olvidar que somos triatletas, competitivos. Fernando se puso a andar rápidamente y Francis, corría detrás de el intentado darle alcance. Y yo, como un bartolo, intentando darles caza. El resto de la gente, a su ritmo, disfrutando de las magnificas vistas, a pesar, de la ligera neblina que asomaba a los 2.100m.




A eso de las ...........fuimos llegado todos a la pequeña loma que hay encima del Ibón de Estanes, donde disfrutamos de nuestro esfuerzo, con la vista puesta en el Ibón. Era el ultimo momento de nuestra escapada a Pirineos, ya solo nos quedaba la bajada.
Esta resulto ser muy rápida. Yo intente disfrutar lo máximo posible del descenso, pero loa nieve no daba muchas facilidades y las palas eran cortas y no muy amplias. Encima en cuanto perdimos altura, el bosque redujo las posibilidades de descender, así que solo pude, resbalar malamente, entre árboles, por una estrecha senda. Lo mas sensato habría sido quitarse las tablas, como bien hizo Francis, pero.... no fue así, he hice un poco el loco, arriesgando escojonar las tablas.
Sobre el tiempo calculado, llegábamos a los coches.

DATOS TOTALES DE LOS TRES DIAS

Desnivel Positivo 2234
Desnivel Negativo 1807
Tiempo invertido 14:12:01
Punto mas alto 2.355m
Punto mas bajo 1.050m


Era momento de cambiarse, comentar los momentos vividos y prepararnos para el retorno a nuestras respectivas casa.

domingo, 23 de noviembre de 2008

COTIELLA

Mi llegada:

Viernes 10 de octubre

El viernes 10 de octubre, había llegado a Barbastro muy ilusionado, por fin había llegado el día, estaba otra vez con mi Sandra C. la que tanta ilusión y felicidad me da y trasmite.

Como no, Sandra ya me tenia preparadas un montón de actividades para toda la semana, como buen culo inquieto que es, el plan reunia; visitas a pueblos, sesiones de natación, Spining, ascensiones a Picos, un sin fin de actividades, parar los diez días que iba a estar por tierras de Somontano, con mi Pekis.

Comenzaríamos ese mismo sábado ya desde la mañana con una actividad de natación y por la tarde de excursión al Cotiella ,por decirlo de alguna manera!. Ya que al Pico, en verdad lo ascenderíamos al día siguiente.

Lo primero que hicimos, fue una aproximación hasta el refugio de Armeña, desde el aparcamiento de la pista del pueblo de Barbarruens a 1.572m.


Datos Técnicos



Tiempo

1h40m14sg



Distancia

3,49 Km.

2,1Km/h


Ascensión

376m

8m/min


Descenso

84m

7m/min


Punto mas alto

.906m



Punto mas bajo

1.572m



Temperatura

3ºC








Allí dejamos el todo terreno y nos pusimos en marcha por una pequeña senda que se adentraba en el bosque, en una tarde bien avanzada, con el ocaso del día muy próximo.

La Ribagorza, zona en donde nos encontrábamos, me sorprendió. Bosque espeso y un gran precipicio, inapreciable por el bosque y que en su extremo izquierdo, sorprendía con una soberbias caída; unos 40m de caída. Un bonito paisaje.

La ascensión fue sencilla. Sandra ascendía sin mayor problema, con su tipico ritmo mantenido y Pablo y Patricia, con algún que otro jadeo, debido a la falta de costumbre.

La ruta fue rápida, apreciados el paso del tiempo por el aumento paulatino de la oscuridad, que ganaba terreno, inexorablemente a las últimos rayos de luz del atardecer.

A escaso 100m del refugio de Armeña, este mostraba un aspecto inmejorable, lo que nos reconfortaba profundamente. Íbamos a pasar una noche tranquila y caletita.

La sorpresa nos llego, cuando ya entramos en el refugio. En el se encontraban ya 8 personas y solo tenia cabida para 14, por lo que resoplamos. Si llegamos a demorarnos un poco mas, no se donde habríamos dormido. Pero el grueso de la gente estaba aun por llegar. Un ultimo grupo hizo acto de presencia, a la hora y media de llegar nosotros. Serian unos 12 que con muy buena vista, optaron por subir con tiendas de campaña, por si acaso no había sitio, y que gran acierto fue su decisión.

Las horas previas para acostarnos, discurrieron rápidamente, entre la cena, el paseo nocturno y la tertulia con la gente. Sin darnos cuenta nos llegaron las 23:30h, un buen momento para ir a descansar y es que al día siguiente la jornada seria dura, sobre todo para Patricia y Pablo.


La ascensión,

domingo 5 de Octubre:




Pésimos madrugadores. Eran las 8 y la mayor parte de la gente había ya desayunado y prácticamente todos ya estaban en marcha, nosotros aun, comenzando a desayunar pero por una vez, disfrutamos tranquilamente del amanecer.

Según teníamos entendido, la ascensión era larga y con mucho desnivel, asi que había que tomar las cosas con tranquilidad desde el primer momento. El cielo estaba totalmente limpio y no se apreciaba ningún indicio de cambios a lo largo del día, así que a ritmo y para arriba.

La primera paradita la realizamos a eso de las 2h20, ya un poco tardío, pero los cuerpos no habían sufrido. Mentalmente, se hacia largo, pero una pequeña trepada, rompió la monotonía, lo cual como es evidente se agradeció.

Ascendimos ya la ultima pala en un ultimo esfuerzo, que fue muy sufrido para Pablo, el cual solo lo reconoció cuando estábamos de vuelta para casa en el coche.

Arriba en la cumbre, nos encontramos a los cuatro abueletes catalanes, con los que compartimos noche y cual fue nuestra sorpresa, que uno de ellos era un escritor de guías de montaña, de la editorial Prames. Así que se conocía todas las cumbres que se divisaban, que no era pocas, ya que el Cotiella se caracteriza por tener unas vistas privilegiadas, con una panorámica excelente.

El descenso:

Nada mas terminar de reponer fuerzas, comenzamos el largo descenso, rápido durante el primer tramo, hasta superamos la destrepada. A partir de este punto, Patricia acuso el cansancio, reflejándose en la debilidad de sus cuadriceps y Pablo tampoco estaba para tirar coetes. Pero los dos, sin rechistar continuaron a ritmo, realizando las mínimas paradas posibles. Sandra, para variar, genial, sin dar muestras de cansancio y es que a veces me pregunto de que pasta están echas algunas personas es de esta sin duda Sandra. Que pasada!!!

Llegábamos por fin al final de nuestro primer tramo, el refugio de Armeña, en donde repusimos fuerzas con una muy buena comida. Y es que ya llevábamos 8h de caminata. Aquí, pude apreciar, el gran cansancio que arrastraban Pablo y Patricia. Si para Sandra y para mi, estaba resultando largo, estando acostumbrados, para ellos, personas sin costubre, no puedo imaginármelo.

Ya no quedaba nada. Cargamos con el resto del material que habíamos dejado en el refugio y continuamos con nuestra marcha. Lo que nos quedaba, era un descenso, simplemente dejarse caer, hasta el aparcamiento, en donde se encontraba el coche.

A eso de las 18:00h por fin finalizábamos nuestra ruta, que a pesar de su dureza, todos refrendamos como magnifica. Unos como Sandra y Pablo por conseguir por primera vez tras varios intentos, ascender al esta gran mole y otros como yo y Patricia, por visitar otra bonita zona.

La noche ya se nos echo encima, regresando a Barbastro, punto final de este magnifico fin de semana, inicio de mi estancia con Sandra, en esta magnifica tierra, el Somontano.

Por delante y con muy buenas prespectivas, aun me quedaban 8 dias, para visitar zonas y practicar deporte.

viernes, 14 de noviembre de 2008

PISANDO PRADOS




Domingo 2 de noviembre:


Un paseo rápido por las Lagunas de Neila.

Suena el despertador, son las 8.,nadie quiere levantarse, dicen -¡¡es muy temprano Mena, apaga el despertador y que démonos hasta las 12 en al piltra!!!. EL día amanece con una bonita nevada copiosamente. Una fantástica jornada se nos presenta por delate.

Tras desayunar, optamos por dar un paseo por la nieve hasta las diferentes lagunas, unos con raquetas, Sandra y Susana, otro con ski de travesía y el resto andando. El paseo era muy facil y con apenas desnivel. Ascendimos los escasos 100m de desnivel que nos separan del primer lago en apenas 15´ El camino estaba rodeado de los pinos, cubiertos de nieve sobre sus ramas, era fantástico!!!! Este paisaje, estos momentos, te hacen reflexionar en la cantidad de tonterías que a uno le suceden en la vida diaria.. Pensé ,sin duda que fue un gran acierto el haber venido a este sitio

y que el tiempo estuviera así.

A pesar de la nevada que ganaba en fuerza, continuamos nuestro paseo por la senda de las diferentes lagunas, hasta que al llegar a una cuarta laguna, fue en ese momento cuando, Esther a través de los walki tolkies ,que la nevada estaba siendo también intensa en el puerto, donde habíamos dejado los coche, y que según las indicaciones del guarda del refugio, seria interesante que regresáramos y bajáramos para no complicarnos a la hora de regresar con los coches. Así que no nos quedo otra que regresar.


Odisea con los coches:


Tras bajar del refugio, llegamos a los coches y estos ya tenian un pequeño manto nivoso encima de el y por supuesto sobre la calzada. En apariencia no pintaba nada mal, pero nada mas ponernos en marcha, todo se trunco. Hubo que parar y ponerlas. Aquí fue donde la nieve y nuestra inexperiencia nos jugo malas pasadas.

Primero le toco a Francis. Tras poner las cadenas, con el freno de mano echado, y con Neila en el interior del coche, y ante nuestra sorpresa el coche se deslizaba por la nieve, y aun con el freno de mano echado.

Francis ante tal situación, echo a correr desde la parte de atrás del coche para entrar en el vehículo y así frenar el coche. ¡¡¡Menudo susto!!!

Pero no fue le único al que le paso este incidente. Sandra también sufrió el mismo percance.

Por fin y tras casi una hora, ganado por la carretera, ralentizando nuestra circulación, carretera cubierta de nieve, y quitar cadenas, nos llevo llegar a Quintanar de la Sierra. Aquí comimos todos juntos, en un mesón de la Villa, compartiendo la comida que cada uno llevaba. El día seguía lluvioso. Desde las ventanas del mesón podiamos ver caer la lluvia con fuerza, incluso algún que otro copo de nieve despistado.

A eso de las 16h, todos nos pusimos en camino a nuestras respectivas casa. Unos a Medina de Rioseco, a Burgos, a Madrid y nosotros optamos por hacer una variante en nuestra vuelta y pasarnos por Santo Domingo de Silos.

El nombre del lugar te llama a la curiosidad, llevándote a la mente el nombre de la Rosa. Pero la realidad es bien diferente. Un lugar donde el turismo esta bien instaurado. Donde lo que tenia que ser una visita cultural sin coste alguno resulta ser un negocio. Donde la masiva afluencia de gente al lugar, transforma a los mojes y religiosos del lugar. Siendo estos desagradables y bordes.

Tras esta visita fugaz por la villa, por fin poníamos rumbo a nuestra casas, llevándonos consigo, grandes recuerdos de los dos magníficos días en la naturaleza, acompaños de inmejorables amigos, con los que por unos días, respiras, ya no solo el aire puro, sino una pureza humana, que tanto se echa en falta en la vida diaria, en donde tanta maldad se esconde. Y que puedo decir de mi acompañante de viaje, Super-Pekis!!! Que placer estar a tu lado y poder hacer todo esto contigo.

A raíz de esto me viene a la memoria, una frase de Patricia Muñoz que decia. –Pedro!!!, no existe mayor placer que practicar montaña con la persona que quieres. Yo en su momento no la comprendía, pero por suerte, hoy puedo decir, así es Patrica,

Pekis, la próxima escapada juntos será en Canfranc, y de estas, o como las vividas hasta ahora, un montón!!!!







Sábado 1 de noviembre:

Cañón del río Lobos:

8 de la mañana, Sandra y yo, salimos en busca de Marta, a continuación nos pusimos en camino hacia el lugar de encuentro con el resto de la tropa en la villa de Ucero. El día, climatológicamente hablando nos sonrío, por fortuna las lluvias que se pronosticaban no aparecieron e incluso algún que otro rayo de sol hizo acto de presencia.





A Ucero solo llego puntual el de siempre, Luis Ángel y los que le acompañaban en esta ocasión, sus tíos. El resto como no!!!, todos con retraso. A eso de las 11:15h los 15 estábamos listos para disfrutar de una bonita jornada de naturaleza en el cañón del Rió Lobos.





Con frió, y con cielo medio encapotado, nos pusimos en marcha por la senda que discurre por el río Lobos. La Ermita de San Bartolomé, era el primer lugar de parada. Un lugar de gran confluencia de gente y luego ya dirección al Puente de los Siete Ojos, continuando por el curso del Cañón de Río Lobos.
Nuestro objetivo, no se pudo conseguir por no tener tiempo suficiente, por lo que a falta de unos 3 Km. optamos por no seguir mas en la marcha y dar media vuelta.
Pero antes de regresar al punto de partida, en una pequeña campa, a 45´ del Puente de los siete Ojos, paramos a realizar nuestro pequeño Picnic. Donde comimos, el clásico chorizo, jamón serrano, torreznos, tortilla, queso, patatas bravas y por supuesto, vino. Todo delicioso, y es que el marco era inmejorable y el tiempo, a pesar de ser algo frío, había despejado, obsequiándonos con tímidos rayos de sol.





A la vuelta, hicimos una pequeña paradita en el mirador de la carretera, para disfrutar de la panorámica y por supuesto de la puesta de sol.



Canino del Refugio de Neila:

La nieve hizo dejar los coches a mas distancia de la que yo habría pensado, a 50 minutos del refugio. Así que, en plena noche ya echada encima, con un suelo bien cubierto por la nieve, nos pusimos a andar hasta el refugio, en un entorno espectacular, que cualquiera de las fotos muestra por si sola, ese paseo.

Al llegar al refugio, poca cosa dio tiempo hacer. Reorganizar bultos e ir a cenar. El papeo consistió en: Un primer plato que consistió en fidegua con setas y de segundo, patatas fritas con filetes de lomo. EL postre, un clásico Yogurt de frutas. La digestión se ayudo con Pacharan y Orujo de hiervas.


Chapou por el día que tuvimos. Todo salió a pedir de boca, en verdad una jornada cojonuda, en donde todo salió a pedir de boca.